viernes, 19 de octubre de 2012

Cuatro bodas y un final













Parad los relojes, descolgad el teléfono. Prevenid el ladrido del perro con un jugoso hueso. Silenciad los pianos y, con apagado tambor, el ataúd sacad y a las plañideras avisad. Que avionetas negras nos sobrevuelen y en el cielo escriban el mensaje: "ÉL HA MUERTO". Poned en los blancos cuellos de las palomas un crespón, que los guardias lleven guantes negros. Porque él fue mi norte y mi sur, mi este y mi oeste, mi semana de trabajo, mi descanso dominical, mi mediodía, mi medianoche, mi charla, mi canción. Creí que el amor duraría siempre. Me equivoqué. Ya no quiero las estrellas: apagadlas todas. Envolved la luna, desmantelad el sol. Vaciad los océanos. Los bosques arrasad. Porque ya nunca nada podrá acabar bien.

                                                                    Cuatro bodas y un funeral.

6 comentarios:

  1. Hola Tigrilla, muy buenas fotos; es interesante el sitio a pesar de haber sido saqueado y arrasado.
    ¡¡Saludos!!

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  2. Fantástico repor tigrilla!!!!!!
    Por lo que veo te estás dedicando bastante a la fotografía...eso me gusta :)
    Un saludo!!

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  3. ¡Gracias, Alegolu! Cuando fui estaba concurrido, había gente husmeando. No sé el qué, no quedaba prácticamente nada...

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  4. Gracias, David, me alegro de que te guste :)

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  5. Hola Tigrilla. Muy buen reportaje de un sitio que fuimos en una ocasión. Curioso lugar con esa cueva-pub subterránea. Veo que desgraciadamente está muy destrozado.
    Saluditos.

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  6. Hola, Miki, gracias pero no se trata de ese sitio sino de otro bastante parecido. Hace poco ha muerto una persona en su interior...

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